jueves, 4 de diciembre de 2008

¿CÚAL ES LA MISIÓN DE LA IGLESIA?

Primeramente, tenemos que decir que la Iglesia no es un Club Social, ni es un Club Familiar, ni es un Sindicato. La Iglesia somos todos aquellos que hemos sido redimidos por el Señor Jesús y comprados por su sangre para servirle sólo a Él, según lo establecido en su Palabra (1P.2:9).

Pero ¿Por qué existe la Iglesia? ¿Cuál es su razón de ser aquí en la Tierra? ¿Cuál es su Misión? Es importante señalar que no podemos inventarnos la Misión, porque la Misión de toda Iglesia Cristiana ya está determinada por Dios en su Palabra. En el Sermón del Monte, encontramos que Jesús nos dice: “Vosotros sois la luz del mundo” y que nuestra luz tiene que brillar delante de los hombres y de esta manera, el Padre, será glorificado. Por lo tanto, la Misión de la Iglesia es glorificar a Dios en la Tierra (Mt.5:14-16).

Esta misión abarca 5 aspectos importantes: Kerigma, Didajé, Liturgia, Diaconía y Koinonía. Todos estos son términos griegos que lo encontramos en las Escrituras (Ya que ella fue escrita en este idioma original) y que en su conjunto explican con claridad la Misión de toda Iglesia Cristiana.

Teniendo esto presente, a continuación describiremos los mismos:

  1. KERIGMA: Significa la anunciación, la publicación, la proclamación, el anuncio, el mensaje, la predicación del evangelio. Mr.16:15,16.

  1. DIDAJÉ: Significa la enseñanza, la instrucción, la doctrina. Mt.28:19,20.

  1. LITURGIA: Significa el servicio, el ministerio; el culto; la ofrenda, el sacrificio. 1 Co.14:26.

  1. DIAKONÍA: Significa el servicio, el apoyo, la ayuda, el ministerio. Hch.6:1-7.

  1. KOINONÍA: Significa la comunión, la unión, la participación. Hch.2:42-47.

No es nuestra finalidad discutir cuál de estos aspectos es el más o menos importante. En nuestra opinión todos tienen igual importancia, es decir, el mismo valor. Lo compararíamos como una mesa, que consta de cinco partes: Las 4 patas y el soporte superior. Si falta o falla una pata, toda la mesa se vuelve inestable. Asimismo ¿De qué nos vale tener las cuatro patas si nos falta el soporte superior? De nada. Todo esto está unido por la oración, porque sin la dirección de Dios, nada de esto funcionaría (Jn.15:5).

Nuevamente, en el Sermón del Monte, Jesús también nos dice que somos la sal de la tierra, pero si la sal se desvaneciere, entonces, no sirve para nada (Mt.5:13). Si una Iglesia pierde de vista su Misión, cualquier esfuerzo que se haga será infructuoso en buscar la gloria de Dios ¡Esto es un peligro tremendo! porque la Iglesia podría convertirse en cualquier cosa, menos en una Iglesia. Por lo tanto, toda Iglesia Local, no debe descuidar ninguno de estos aspectos, si verdaderamente quiere cumplir la Misión de Dios.